Bacteria intracelular obligada

Una bacteria intracelular obligada es aquella que solo puede sobrevivir y reproducirse dentro de las células de un huésped, de las que depende por completo para obtener energía y nutrientes esenciales. Fuera de una célula viva es incapaz de multiplicarse, e incluso puede perder viabilidad con rapidez. Esto la distingue de las bacterias de vida libre y de las llamadas intracelulares facultativas, capaces de crecer tanto dentro como fuera de las células según las condiciones del entorno.

Relación con el Lyme y sus coinfecciones

Borrelia burgdorferi, la bacteria causante de la enfermedad de Lyme, no se considera una bacteria intracelular obligada: puede sobrevivir tanto dentro como fuera de las células, aunque es capaz de invadir el interior celular en determinadas circunstancias. Sin embargo, varias de las coinfecciones que se transmiten junto con el Lyme a través de la picadura de garrapata sí lo son. Es el caso de Anaplasma phagocytophilum (causante de la AGH) y de distintas especies de Ehrlichia y Rickettsia, que solo pueden multiplicarse dentro de determinadas células del sistema inmunitario o del endotelio vascular.

Esta característica tiene implicaciones prácticas para el diagnóstico y el tratamiento. Al no poder cultivarse fácilmente en medios de laboratorio convencionales, su detección suele apoyarse en pruebas de PCR o en serología antes que en el cultivo bacteriano. Y como estos patógenos viven protegidos dentro de las células, los antibióticos deben ser capaces de atravesar la membrana celular para resultar eficaces: por eso suelen tratarse con fármacos como la doxiciclina, mientras que los antibióticos betalactámicos —que actúan sobre la pared celular bacteriana y penetran mal en las células humanas— resultan poco útiles frente a estos patógenos.