Astenia

La astenia es la sensación de debilidad física generalizada y falta de energía para realizar actividades cotidianas que antes no suponían ningún esfuerzo. Se diferencia de la fatiga mental y de la simple sensación de sueño, aunque con frecuencia coexisten, y también de la debilidad muscular localizada, ya que en la astenia el cansancio afecta a todo el cuerpo sin que exista un esfuerzo previo que lo justifique.

Relación con el Lyme y sus coinfecciones

La astenia es uno de los síntomas más comunes y persistentes de la enfermedad de Lyme, tanto en la fase aguda como en el síndrome post-tratamiento de Lyme (PTLDS), donde puede llegar a ser muy incapacitante. Se relaciona con varios mecanismos que suelen superponerse: la respuesta inflamatoria frente a Borrelia y a coinfecciones que también cursan con fatiga marcada, como Babesia o Bartonella; la posible disfunción mitocondrial asociada a la infección crónica; y las alteraciones del sueño y del eje hipotálamo-hipófisis-adrenal (HPA) que acompañan con frecuencia al Lyme de larga duración. En muchos pacientes, la astenia empeora de forma notable tras un esfuerzo físico o mental que en otras circunstancias sería tolerable, un patrón que conviene tener en cuenta a la hora de planificar la actividad diaria y evitar el llamado malestar post-esfuerzo.