Banderol y Samento son dos extractos de fitoterapia comercializados por el laboratorio Nutramedix, ampliamente utilizados dentro de protocolos naturopáticos de apoyo frente a la enfermedad de Lyme, en particular el conocido como Protocolo Cowden. Samento es un extracto estandarizado de uña de gato (Uncaria tomentosa) formulado para contener únicamente alcaloides oxindólicos pentacíclicos (POA), eliminando los alcaloides oxindólicos tetracíclicos (TOA) que, según sus fabricantes, podrían neutralizar el efecto inmunomodulador de los primeros. Banderol, por su parte, procede de la corteza del árbol Otoba parviflora y suele emplearse junto a Samento dentro del mismo protocolo.
Uso en la enfermedad de Lyme
Dentro de los protocolos herbales para el Lyme, Banderol y Samento se presentan como agentes con presunta actividad antimicrobiana capaces de actuar sobre distintas formas morfológicas de Borrelia burgdorferi, incluidas las formas quísticas y el biofilm. Se administran habitualmente en forma de gotas, en pautas de dosis ascendente para minimizar reacciones de tipo Herxheimer, y con frecuencia se combinan con otros extractos vegetales dentro del mismo esquema terapéutico. Existen estudios in vitro que han evaluado el efecto de estos extractos sobre distintas formas de Borrelia burgdorferi, con resultados variables según la forma bacteriana estudiada; sin embargo, la evidencia procedente de ensayos clínicos en humanos es todavía muy limitada, por lo que su papel en el tratamiento del Lyme sigue siendo objeto de debate entre médicos convencionales y practicantes de medicina integrativa.
Precauciones
Banderol y Samento se comercializan como suplementos y no están aprobados como medicamentos por agencias reguladoras como la FDA o la EMA, por lo que no han pasado por el mismo nivel de control de eficacia y seguridad que los fármacos convencionales. Al igual que otros extractos de uña de gato, Samento podría estimular el sistema inmunitario, por lo que se recomienda precaución en personas con enfermedades autoinmunes, durante el embarazo y la lactancia, y en quienes toman anticoagulantes o antihipertensivos, por posibles interacciones. Es aconsejable iniciar el tratamiento a dosis bajas y bajo la supervisión de un profesional con experiencia en su uso, ya que pueden desencadenar reacciones de Jarisch-Herxheimer al comenzar la pauta.