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Síntomas neurológicos de la enfermedad de Lyme: la neuroborreliosis

Redacción RedLyme  ·  4 min de lectura
Ilustración de un cerebro con líneas de nervios y una pequeña garrapata tachada
Índice de contenidos

Cuando la enfermedad de Lyme no se trata en su fase inicial, la bacteria puede diseminarse y afectar al sistema nervioso. Esto se conoce como neuroborreliosis, y puede provocar desde una parálisis facial hasta dolores intensos que se irradian por brazos o piernas. Te explicamos cómo reconocerla, cuándo aparece y cómo se trata.

Breve contexto: qué es la enfermedad de Lyme

La enfermedad de Lyme es una infección bacteriana causada por Borrelia burgdorferi, transmitida por la picadura de garrapatas. Puedes consultar cómo actuar tras una picadura y cómo prevenirla en nuestra guía sobre picaduras de garrapata, y si esta enfermedad tiene un componente autoinmune.

¿Qué es la neuroborreliosis y cuándo aparece?

La neuroborreliosis es la afectación del sistema nervioso por la bacteria de la enfermedad de Lyme. Según los CDC, estos síntomas suelen aparecer entre días y meses después de la picadura, cuando la infección ya se ha diseminado desde el punto inicial. Es distinta de las secuelas neurológicas que a veces persisten tras completar el tratamiento antibiótico, de las que hablamos en nuestro artículo sobre las secuelas de la enfermedad de Lyme: aquí nos referimos a la afectación neurológica activa, propia de la fase diseminada temprana.

Síntomas neurológicos del Lyme

La neuroborreliosis puede manifestarse de varias formas, a veces combinadas:

Parálisis facial

Es la manifestación más reconocible: pérdida de fuerza o caída de los músculos de la cara, en uno o, con menos frecuencia, en ambos lados a la vez. La afectación bilateral es poco habitual en otras causas de parálisis facial, por lo que su presencia orienta bastante hacia el Lyme cuando hay antecedente de exposición a garrapatas.

Meningitis linfocitaria

Cursa con dolor de cabeza intenso, rígidez de cuello y, en ocasiones, sensibilidad a la luz. Suele ser más leve que una meningitis bacteriana clásica, pero requiere valoración médica para confirmar el diagnóstico y descartar otras causas.

Radiculoneuritis (dolor radicular)

Se trata de un dolor de tipo eléctrico o punzante que sigue el trayecto de un nervio, a menudo por la noche, junto con hormigueo o entumecimiento en manos o pies. Los CDC lo describen como «shooting pains, numbness, or tingling», y puede confundirse con problemas de espalda o compresión nerviosa de otro origen.

Ilustración de un perfil de cabeza con una línea nerviosa resaltada en la zona facial

Otras manifestaciones

Con mucha menor frecuencia, la infección puede provocar inflamación del cerebro o la médula espinal. Estas formas son raras, pero justifican que cualquier síntoma neurológico inusual, junto con antecedente de picadura de garrapata, se consulte cuanto antes.

Diagnóstico

El diagnóstico combina la exploración neurológica con pruebas serológicas en sangre. En los casos con sospecha de meningitis, también puede analizarse el líquido cefalorraquídeo mediante una punción lumbar, que ayuda a confirmar la inflamación y a descartar otras causas infecciosas.

Tratamiento

El tratamiento varía según la gravedad del cuadro:

  • Parálisis facial aislada (sin signos de meningitis): suele tratarse con doxiciclina oral durante 14 a 21 días.
  • Meningitis o afectación neurológica más grave: puede requerir ceftriaxona por vía intravenosa durante un periodo similar.

La mayoría de los pacientes responde bien al antibiótico. La parálisis facial suele mejorar de forma progresiva a lo largo de varias semanas, y el dolor radicular y los síntomas de meningitis tienden a remitir con el tratamiento.

Ilustración de un estetoscopio envolviendo un pequeño icono de cerebro

Preguntas frecuentes

¿La parálisis facial por Lyme es permanente?

En la mayoría de los casos no. Con tratamiento antibiótico, la función facial suele recuperarse por completo en varias semanas, aunque la mejoría puede ser progresiva.

¿Cómo se diferencia de una parálisis de Bell?

El antecedente de picadura de garrapata o de eritema migratorio reciente, junto con la posible afectación bilateral (poco típica de la parálisis de Bell) y la confirmación mediante pruebas serológicas, ayudan a diferenciarlas.

¿Puede aparecer neuroborreliosis sin haber notado el eritema migratorio?

Sí. No todo el mundo desarrolla o nota el eritema migratorio inicial, por lo que los síntomas neurológicos pueden ser la primera señal evidente de la infección.

Fuentes

Redacción RedLyme
Contenido informativo. No sustituye una consulta médica.
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Este contenido tiene fines exclusivamente informativos y no sustituye una valoración médica individualizada. Ningún tratamiento —incluidos los antibióticos convencionales y las terapias alternativas que se puedan mencionar— debería iniciarse, suspenderse o modificarse sin la supervisión de un profesional sanitario cualificado.