Una picadura de garrapata no siempre termina en enfermedad de Lyme, pero saber actuar en las primeras horas marca una diferencia real. Aquí te explicamos cómo extraer una garrapata correctamente y cómo reducir el riesgo de que te pique en primer lugar.
Breve contexto: qué es la enfermedad de Lyme
La enfermedad de Lyme es una infección bacteriana causada por Borrelia burgdorferi, transmitida por la picadura de garrapatas infectadas. Ya hemos explicado con detalle si tiene un componente autoinmune y cómo reconocer su erupción característica, el eritema migratorio.
Qué hacer si te pica una garrapata
Cuanto antes se retire la garrapata, menor es el riesgo de transmisión. Los CDC (Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU.) recomiendan estos pasos:
Usa unas pinzas de punta fina y agarra la garrapata lo más cerca posible de la piel.
Tira hacia arriba con presión firme y constante, sin retorcer ni tironear bruscamente, para no dejar restos de la boca bajo la piel.
Desecha la garrapata: météla en alcohol, séllala en una bolsa o tírala por el inodoro. Nunca la aplastes con los dedos.
Limpia la zona de la picadura y tus manos con agua y jabón o un desinfectante.
Revisa el resto del cuerpo por si hay más garrapatas adheridas.
Mitos que debes evitar
Los CDC advierten explícitamente contra el uso de vaselina, calor (como una cerilla) o esmalte de uñas para «asfixiar» la garrapata antes de extraerla. Estas técnicas pueden irritar al parásito y hacer que libere fluido infectado hacia la piel, aumentando el riesgo en lugar de reducirlo.
Tras la extracción, conviene vigilar la zona durante varias semanas. Si aparece un sarpullido o fiebre en ese periodo, acude al médico e indica cuándo y dónde ocurrió la picadura. Si no se trata a tiempo, la infección puede afectar también al sistema nervioso; lo explicamos en nuestro artículo sobre los síntomas neurológicos del Lyme.
Cómo prevenir la picadura de garrapata
La prevención reduce el riesgo tanto antes de salir al campo o al monte como al volver a casa:
Antes de salir: usa repelentes registrados y aprobados para uso en piel, y trata la ropa y el equipo con permetrina al 0,5 %.
Durante la actividad: viste manga larga y pantalón, preferiblemente de colores claros, y evita caminar entre hierba alta o maleza densa.
Al volver: dúchate dentro de las 2 horas siguientes, revisa todo el cuerpo (incluido el cuero cabelludo) y seca la ropa a temperatura alta durante 10 minutos, lo que elimina las garrapatas que pudieran quedar.
En mascotas: consulta con el veterinario sobre productos antiparasitarios específicos, ya que pueden traer garrapatas a casa.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tiempo debe estar adherida una garrapata para transmitir la bacteria?
El riesgo de transmisión aumenta con el tiempo de adherencia; por eso es tan importante revisarse el cuerpo y retirar cualquier garrapata cuanto antes tras estar al aire libre.
¿Hace falta guardar la garrapata para analizarla?
Los CDC no recomiendan las pruebas comerciales sobre la garrapata extraída, ya que un resultado positivo no confirma que la infección se haya transmitido, y un resultado negativo tampoco la descarta con seguridad. Es preferible vigilar los síntomas propios.
¿Sirve de algo el repelente si ya me han picado antes?
Sí. Cada exposición al aire libre es una nueva oportunidad de picadura, independientemente de picaduras anteriores, por lo que las medidas de prevención deben aplicarse siempre, no solo tras un primer episodio.
Este contenido tiene fines exclusivamente informativos y no sustituye una valoración médica individualizada. Ningún tratamiento —incluidos los antibióticos convencionales y las terapias alternativas que se puedan mencionar— debería iniciarse, suspenderse o modificarse sin la supervisión de un profesional sanitario cualificado.