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¿La Enfermedad de Lyme se transmite por vía sexual?

Redacción RedLyme  ·  6 min de lectura
Ilustración de una garrapata junto a un signo de interrogación, representando el debate sobre si la enfermedad de Lyme se transmite por vía sexual
Índice de contenidos

La enfermedad de Lyme está causada por la bacteria Borrelia burgdorferi y es transmitida a los humanos a través de la picadura de garrapatas infectadas. Es la enfermedad transmitida por vectores más común en el hemisferio norte, con aproximadamente 476.000 personas diagnosticadas cada año solo en Estados Unidos. En los últimos años ha surgido un debate científico sobre si la borrelia podría también transmitirse por contacto sexual entre personas. Este artículo revisa la evidencia disponible desde ambos lados del debate:

La hipótesis de la transmisión sexual: argumentos a favor

Similitud con Treponema pallidum

Uno de los argumentos más citados en favor de la posible transmisión sexual es la similitud morfológica y filogenética de la borrelia con Treponema pallidum, el agente causal de la sífilis. Ambas bacterias pertenecen al orden Spirochetales, comparten morfología similar, y producen enfermedades multisistémicas de curso prolongado. Dado que la sífilis se transmite ampliamente por vía sexual, algunos investigadores han planteado que la borrelia podría comportarse de manera similar.

Detección de Borrelia en secreciones genitales

En 2014, Middelveen y colaboradores publicaron el primer estudio de cultivo de borrelia en semen y secreciones vaginales humanas. Las muestras de pacientes con enfermedad de Lyme documentada contenían espiroquetas vivas y móviles que daban positivo con tinción de plata de Dieterle e inmunotinción anti-B. burgdorferi, y las pruebas de PCR confirmaron que eran cepas de borrelia y no de Treponema. Notablemente, los sujetos control sin Lyme no mostraron evidencia de espiroquetas en sus secreciones genitales.

Evidencia en modelos animales

Algunos estudios en ratones sugieren que ratones machos infectados pueden transmitir la bacteria a hembras durante el coito, y un estudio con perros detectó borrelia en semen. Sin embargo, otros estudios en ratas y hámsteres no mostraron los mismos resultados.

El problema epidemiológico

Partiendo de la tasa anual de picaduras de garrapata en los Países Bajos (495 por cada 100.000 habitantes), se necesitarían 15 millones de picaduras anuales para alcanzar la tasa de Lyme reportada por los CDC (Centers for Disease Control and Prevention) en EE. UU., lo que sugiere que podrían existir otras vías de transmisión. Taylor & Francis Stricker y Middelveen (2015), en Expert Review of Anti-Infective Therapy, argumentaron que la posibilidad de transmisión de Lyme a través del contacto íntimo merece mayor investigación.

Argumentos en contra de la transmisión sexual

Estudios en modelos animales que refutan la hipótesis

Los estudios bien diseñados y revisados por pares de Moody y Barthold, así como de Woodrum y Oliver, refutaron que la borreliosis pueda transmitirse por contacto directo. En uno de ellos, ratas Lewis infectadas con Borrelia burgdorferi convivieron durante 30 días con ratas no infectadas, y ninguna de las ratas sanas contrajo la infección, a pesar del contacto íntimo prolongado.

El papel biológico del vector garrapata

Según la doctora Randolph, experta en ecología de parásitos de la Universidad de Oxford, la bacteria requiere un desarrollo biológico esencial dentro del vector garrapata para volverse transmisible a los huéspedes vertebrados, incluidos los humanos. Esto supone una diferencia fundamental con la sífilis, cuya bacteria no requiere este proceso de maduración en un vector intermedio.

Ilustración de una lupa examinando una bacteria espiral en un tubo de ensayo, representando los estudios de laboratorio sobre la borrelia

La presencia no implica transmisión

Como señala el Dr. Brunner de la Universidad del Estado de Washington, la presencia de la bacteria en un tejido o fluido no es suficiente para afirmar que se transmite a partir de él. En otras palabras, detectar ADN de Borrelia en secreciones genitales no prueba que esas secreciones constituyan una vía de infección efectiva.

Ausencia de estudios de incidencia y prevalencia

Una revisión sistemática realizada para el NICE (Instituto Nacional para la Excelencia en Salud del Reino Unido) buscó estudios que reportaran tasas de riesgo de transmisión de Lyme por vía sexual, vertical o por productos sanguíneos, y no encontró ningún estudio de ese tipo. La ausencia de evidencia epidemiológica robusta sigue siendo el principal obstáculo para confirmar esta hipótesis.

Posición de las autoridades sanitarias

Los CDC y la mayoría de los expertos coinciden en que no existe evidencia epidemiológica sólida que respalde la transmisión sexual de la enfermedad de Lyme.

El debate científico en contexto

Es importante destacar que gran parte de la investigación que apoya la hipótesis de la transmisión sexual proviene de grupos vinculados a la International Lyme and Associated Diseases Society (ILADS), cuya perspectiva sobre la enfermedad difiere en puntos clave de la de la Infectious Diseases Society of America (IDSA) y los CDC. Desde la perspectiva crítica, los estudios presentados por Middelveen et al. fueron comunicaciones preliminares en congresos, no publicaciones revisadas por pares con los estándares habituales, y sus hallazgos se basan en un número muy reducido de casos.

Por otro lado, voces como las de Rudenko et al. (2021), en su artículo publicado en MDPI Pathogens, señalan que mientras exista evidencia de transmisión sexual de Borrelia burgdorferi entre huéspedes vertebrados y entre vectores garrapata, la pregunta debe ser abordada con investigación rigurosa y extensa.

En definitiva, el estado actual de la ciencia puede resumirse en los siguientes puntos:

  • B. burgdorferi ha sido detectada en fluidos genitales humanos, lo que constituye una condición necesaria pero no suficiente para hablar de transmisión sexual.
  • Los modelos animales ofrecen resultados contradictorios, con algunos estudios positivos en ratones y perros, y otros negativos en ratas y hámsteres.
  • No existen estudios epidemiológicos de calidad que demuestren transmisión persona a persona por vía sexual.
  • La biología del parásito —dependiente de un proceso de maduración en la garrapata— dificulta la analogía directa con la sífilis.
  • El consenso científico actual, respaldado por los CDC, el NICE y la mayoría de expertos independientes, es que la picadura de garrapata sigue siendo la única vía de transmisión demostrada.

La cuestión no está completamente cerrada, pero cualquier afirmación categórica sobre la transmisión sexual de Lyme va más allá de lo que la evidencia disponible permite sostener. Se necesitan estudios prospectivos, con metodología rigurosa y muestras amplias, para responder definitivamente a esta pregunta.

Ilustración de una balanza sopesando evidencia científica sobre la transmisión sexual de la enfermedad de Lyme

Referencias principales

Redacción RedLyme
Contenido informativo. No sustituye una consulta médica.
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Este contenido tiene fines exclusivamente informativos y no sustituye una valoración médica individualizada. Ningún tratamiento —incluidos los antibióticos convencionales y las terapias alternativas que se puedan mencionar— debería iniciarse, suspenderse o modificarse sin la supervisión de un profesional sanitario cualificado.