Índice de contenidos
- ¿Qué es la enfermedad de Lyme en los animales?
- Enfermedad de Lyme en perros (borreliosis canina)
- Enfermedad de Lyme en gatos
- Enfermedad de Lyme en caballos y otros animales
- ¿Puede mi mascota contagiarme la enfermedad de Lyme a mí?
- Prevención de la enfermedad de Lyme en mascotas
- Preguntas frecuentes
- Fuentes
- Sigue leyendo
La enfermedad de Lyme no es exclusiva de las personas. Perros, gatos, caballos y otros animales domésticos pueden infectarse por la misma bacteria, transmitida por la picadura de una garrapata infectada. Si vives en una zona con presencia de garrapatas —o si tú mismo convives con la enfermedad de Lyme— es habitual preguntarse si tu mascota también corre riesgo, qué señales vigilar y si existe tratamiento o vacuna. Te lo explicamos con el mismo rigor que el resto de contenidos de RedLyme, esta vez centrado en los animales que comparten tu casa.
¿Qué es la enfermedad de Lyme en los animales?
La causa es la misma que en humanos: la bacteria Borrelia burgdorferi (sensu lato), transmitida por garrapatas del género Ixodes. En Europa y España, la especie principal es Ixodes ricinus; en Norteamérica, Ixodes scapularis e Ixodes pacificus.
La garrapata necesita permanecer adherida a la piel entre 24 y 48 horas para transmitir la bacteria, así que retirarla cuanto antes reduce mucho el riesgo de contagio, tanto en mascotas como en personas. Puedes repasar el proceso completo en nuestra guía sobre la enfermedad de Lyme.
No todos los animales expuestos a la bacteria desarrollan la enfermedad. En zonas donde las garrapatas infectadas son frecuentes, muchos perros y gatos dan positivo en las pruebas de anticuerpos sin haber mostrado nunca un síntoma.
Enfermedad de Lyme en perros (borreliosis canina)
El perro es, con diferencia, el animal doméstico en el que más se ha estudiado esta enfermedad, y también el que la desarrolla con más frecuencia.
Síntomas en perros
Cuando aparecen, los signos suelen tardar entre dos y cinco meses en manifestarse tras la picadura. Los más habituales son:
- Fiebre y decaimiento general.
- Cojera que cambia de una pata a otra en cuestión de días ("cojera errante"), por la inflamación de distintas articulaciones.
- Articulaciones hinchadas, calientes o dolorosas al tacto.
- Ganglios linfáticos inflamados.
- Pérdida de apetito.
La mayoría de los perros que se infectan, sin embargo, nunca desarrolla síntomas. Esto complica bastante la interpretación de un resultado positivo en un análisis rutinario.
Nefritis de Lyme: la complicación más grave
En una minoría de casos, la infección afecta a los riñones y provoca una glomerulopatía con pérdida de proteínas, conocida como nefritis de Lyme. Es la manifestación más seria de la enfermedad en perros: cursa con vómitos, pérdida de peso, letargo y, si no se trata a tiempo, puede evolucionar a fallo renal.
Algunas razas, como el labrador retriever y el golden retriever, aparecen mencionadas en la literatura veterinaria como potencialmente más predispuestas a esta forma renal, aunque no es exclusiva de ellas.
Diagnóstico en perros
No existe una prueba única que confirme la enfermedad por sí sola. El veterinario combina los síntomas, el historial de exposición a garrapatas y pruebas de anticuerpos (como los test rápidos basados en la proteína C6, disponibles en la propia clínica), a veces confirmadas con técnicas de laboratorio adicionales.
El principal reto es que, en zonas donde la infección es común, muchos perros sanos también dan positivo. Por eso el resultado del análisis nunca se interpreta de forma aislada, sino junto con la presencia o ausencia de síntomas.
Tratamiento
El tratamiento estándar es un antibiótico, casi siempre doxiciclina, administrado durante unas cuatro semanas. La mayoría de los perros con síntomas articulares mejora con rapidez.
Cuando hay afectación renal, el tratamiento se prolonga y suele requerir fluidoterapia y un manejo más intensivo. En perros sin síntomas que solo han dado positivo en el análisis de anticuerpos, no siempre se recomienda tratamiento antibiótico inmediato, ya que su beneficio en ausencia de enfermedad activa no está claramente establecido.
¿Existe vacuna para perros?
Sí. Existen vacunas caninas frente a la enfermedad de Lyme, disponibles en clínicas veterinarias, que suelen recomendarse en función del riesgo individual: zonas endémicas, estilo de vida del animal (paseos frecuentes por bosque o monte) y valoración del veterinario.
La vacuna no sustituye a los antiparasitarios: no protege frente a todas las cepas de Borrelia ni frente al resto de patógenos que puede transmitir una garrapata, así que se recomienda mantener ambas medidas de forma combinada.
Enfermedad de Lyme en gatos
En gatos, la infección es mucho menos frecuente que en perros y, cuando se produce, la mayoría permanece asintomática. Cuando sí hay síntomas, pueden incluir fiebre, cojera, falta de apetito y letargo.
El diagnóstico y el tratamiento siguen un enfoque similar al de los perros: valoración clínica, pruebas de anticuerpos si procede y, en los casos sintomáticos, un ciclo de antibiótico.
Enfermedad de Lyme en caballos y otros animales
Los caballos también pueden infectarse por la picadura de una garrapata portadora de Borrelia. Los signos son inespecíficos —cojera, fiebre, cambios de comportamiento o rigidez—, lo que dificulta el diagnóstico, más aún porque en zonas endémicas es habitual encontrar caballos sanos con anticuerpos positivos sin enfermedad activa. El tratamiento, cuando se considera necesario, también se basa en antibióticos.
Se han descrito casos en ganado vacuno y otros animales de granja, aunque con mucha menos frecuencia y relevancia clínica que en perros.
¿Puede mi mascota contagiarme la enfermedad de Lyme a mí?
No directamente. La bacteria no pasa de un perro o un gato a una persona por el contacto habitual: ni por las lamidas, ni por el pelo, ni por dormir juntos. La única vía de contagio, tanto para tu mascota como para ti, es la picadura de una garrapata infectada.
El riesgo real es indirecto: una mascota que pasea por zonas con garrapatas puede traerlas a casa antes de que hayan mordido, y esa misma garrapata podría picar después a un miembro de la familia. Por eso revisar a tu mascota tras cada paseo —y usar un antiparasitario adecuado— también protege al resto de la casa. Puedes ver el proceso de picadura y extracción con más detalle en nuestro artículo sobre picadura de garrapata y prevención.
Prevención de la enfermedad de Lyme en mascotas
- Usa un antiparasitario con indicación específica frente a garrapatas todo el año, no solo en primavera y verano.
- Revisa a tu mascota a fondo después de cada paseo por hierba alta, monte o bosque, prestando atención a orejas, cuello, axilas e ingles.
- Si encuentras una garrapata, retírala cuanto antes con unas pinzas finas, tirando recto y sin aplastar el cuerpo del animal.
- Mantén el césped corto y despejada la maleza en el jardín, si tu mascota tiene acceso a él.
- Consulta con tu veterinario si la vacunación frente a la enfermedad de Lyme tiene sentido según la zona en la que vivís y los hábitos de tu mascota.
Preguntas frecuentes
¿Cómo sé si mi perro tiene la enfermedad de Lyme?
No hay un síntoma único que lo confirme. Si tu perro cojea de forma intermitente, tiene fiebre o decaimiento sin causa aparente y ha estado expuesto a garrapatas, coméntaselo a tu veterinario para valorar una prueba de anticuerpos.
¿Cuánto tarda un perro en mostrar síntomas tras la picadura?
Normalmente entre dos y cinco meses, cuando llegan a aparecer. La mayoría de los perros infectados, de hecho, no muestra nunca síntomas.
¿Es mortal la enfermedad de Lyme en perros?
En la mayoría de los casos no, y responde bien al tratamiento antibiótico. La excepción es la nefritis de Lyme, la forma renal, que sí puede ser grave si no se detecta y trata a tiempo.
¿Los gatos necesitan la vacuna de la Lyme?
Actualmente no existe una vacuna comercializada específicamente para gatos, a diferencia de los perros. La prevención en gatos se apoya sobre todo en el control de garrapatas.
¿Puedo contagiarme de Lyme si mi perro tiene garrapatas?
No por el contacto con tu perro en sí, pero sí existe el riesgo de que una garrapata que aún no ha mordido a tu mascota acabe picándote a ti. Revisar y desparasitar a tu mascota reduce ese riesgo para toda la familia.
Fuentes
- Companion Animal Parasite Council (CAPC) — Lyme Disease Guidelines
- Merck Veterinary Manual — Lyme Disease (Lyme Borreliosis) in Dogs
- Merck Veterinary Manual — Lyme Disease (Lyme Borreliosis) in Cats
- MSD Veterinary Manual — Lyme Disease (Lyme Borreliosis) in Horses
- VCA Animal Hospitals — Enfermedad de Lyme en perros
Este contenido tiene fines exclusivamente informativos y no sustituye una valoración médica individualizada. Ningún tratamiento —incluidos los antibióticos convencionales y las terapias alternativas que se puedan mencionar— debería iniciarse, suspenderse o modificarse sin la supervisión de un profesional sanitario cualificado.



