Anemia hemolítica

La anemia hemolítica es un tipo de anemia que se produce cuando los glóbulos rojos se destruyen (hemólisis) a mayor velocidad de la que la médula ósea es capaz de reponerlos. Puede tener origen autoinmune, infeccioso, tóxico o hereditario, y cursa con síntomas como fatiga, palidez, ictericia y, en ocasiones, orina oscura.

Relación con el Lyme y sus coinfecciones

La propia infección por Borrelia no suele producir hemólisis significativa, pero sí puede hacerlo Babesia, uno de los patógenos transmitidos por la misma especie de garrapata (Ixodes) y una de las coinfecciones más habituales en pacientes con Lyme. Babesia es un parásito intraeritrocitario que invade y destruye los glóbulos rojos, de forma similar a como actúa el parásito de la malaria, lo que puede provocar anemia hemolítica en los casos más intensos de babesiosis. Por este motivo, cuando un paciente con Lyme presenta anemia hemolítica, fiebre elevada, sudoración nocturna o escalofríos, conviene descartar una coinfección por Babesia mediante frotis de sangre periférica o PCR específica.