Amoxicilina

La amoxicilina es un antibiótico betalactámico perteneciente al grupo de las aminopenicilinas, derivado semisintético de la penicilina G. Actúa inhibiendo la síntesis de la pared celular bacteriana, lo que le confiere un efecto bactericida frente a un amplio espectro de bacterias grampositivas y algunas gramnegativas. Es uno de los antibióticos orales más recetados en medicina general y, en el contexto de la enfermedad de Lyme, ocupa un lugar central como tratamiento de primera línea en la fase temprana localizada.

Uso en la enfermedad de Lyme

Tanto la IDSA como ILADS recomiendan la amoxicilina como alternativa de primera línea a la doxiciclina para tratar el eritema migrans, especialmente en niños menores de 8 años, mujeres embarazadas o en periodo de lactancia, y personas que no toleran las tetraciclinas. La pauta habitual en adultos es de 500 mg por vía oral cada 8 horas, y en niños la dosis se calcula según el peso corporal, repartida también en tres tomas diarias. La duración del tratamiento suele oscilar entre 14 y 21 días según el protocolo seguido y la respuesta clínica.

A diferencia de la doxiciclina, la amoxicilina no penetra bien la barrera hematoencefálica, por lo que no se considera una opción adecuada cuando hay sospecha de afectación neurológica (neuroborreliosis) o cardíaca de mayor gravedad, donde se prefieren antibióticos intravenosos como la ceftriaxona.

Precauciones

El riesgo más relevante es la alergia a la penicilina, que puede ir desde una erupción cutánea leve hasta una reacción anafiláctica grave, por lo que es importante comunicar al médico cualquier antecedente alérgico antes de iniciar el tratamiento. También son frecuentes las molestias digestivas, como diarrea o alteración de la flora intestinal, y en tratamientos prolongados puede favorecer el sobrecrecimiento de Candida u otros microorganismos oportunistas. Al iniciar el tratamiento, algunas personas experimentan un empeoramiento transitorio de los síntomas conocido como reacción de Jarisch-Herxheimer, relacionado con la liberación de componentes bacterianos al morir las espiroquetas.

Fuentes

Centers for Disease Control and Prevention (CDC) — «Treatment for Lyme Disease» (cdc.gov).