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Enfermedad de Lyme

Guía completa sobre la enfermedad de Lyme: qué es, cómo se transmite, sus fases, síntomas, diagnóstico y opciones de tratamiento.

Índice de contenidos

La enfermedad de Lyme es la infección transmitida por garrapatas más frecuente del hemisferio norte. Se contrae a través de la picadura de determinadas especies de garrapata y, cada temporada, afecta a más personas en España a medida que estos artrópodos amplian su territorio.

En esta guía reunimos, en un solo lugar, todo lo que conviene saber sobre la enfermedad de Lyme: qué es, cómo se transmite, qué síntomas provoca, por qué existe tanta controversia en torno al llamado Lyme crónico y qué opciones de diagnóstico y tratamiento existen. Cuando un tema ya lo hemos desarrollado en profundidad en otro artículo, dejamos el enlace correspondiente para ampliar la información.

¿Qué es la enfermedad de Lyme?

La enfermedad de Lyme —también llamada borreliosis de Lyme— es una infección bacteriana que se transmite mediante la picadura de determinadas especies de garrapata. La provoca un grupo de bacterias en forma de espiral conocidas como espiroquetas, pertenecientes al complejo Borrelia burgdorferi sensu lato.

En Europa, incluida España, las especies más habituales son Borrelia afzelii, con más afinidad por la piel, y Borrelia garinii, con más afinidad por el sistema nervioso. En Estados Unidos predomina Borrelia burgdorferi sensu stricto, que tiende a afectar más a las articulaciones. Esta diferencia ayuda a explicar por qué la enfermedad de Lyme no se manifiesta exactamente igual a un lado y otro del Atlántico.

El nombre de la enfermedad no tiene relación con ningún término médico: proviene de Lyme, una pequeña localidad de Connecticut (Estados Unidos) donde, en 1975, un grupo de investigadores identificó por primera vez un brote de artritis infantil que resultó estar causado por esta bacteria transmitida por garrapatas.

"Enfermedad de Lyme", "borreliosis de Lyme" y "síndrome de Lyme" se usan a menudo como sinónimos en el lenguaje coloquial, aunque el término médicamente correcto es enfermedad o borreliosis de Lyme. Más abajo explicamos qué se entiende exactamente por "síndrome de Lyme" y por qué genera tanta confusión.

¿Cómo se transmite la enfermedad de Lyme? La garrapata y la picadura

La enfermedad de Lyme se transmite mediante la picadura de garrapata, en concreto de garrapatas del género Ixodes. En Europa, la especie responsable es Ixodes ricinus, presente en zonas de bosque, matorral y hierba alta, sobre todo en primavera, verano y principios de otoño.

No basta con que la garrapata pique: para que se produzca el contagio, normalmente necesita permanecer adherida a la piel entre 24 y 48 horas. Por eso revisar bien la piel tras pasear por el campo y retirar cualquier garrapata cuanto antes reduce mucho el riesgo de infección.

La enfermedad de Lyme no se contagia de persona a persona por contacto casual, ni existe evidencia científica sólida de transmisión sexual (puedes leer más sobre este mito concreto en nuestro artículo sobre si la enfermedad de Lyme se transmite por vía sexual).

Si te ha picado una garrapata, en nuestra guía sobre cómo extraer una garrapata y prevenir la enfermedad de Lyme explicamos paso a paso cómo retirarla correctamente y qué señales conviene vigilar en los días siguientes.

Fases de la enfermedad de Lyme

La enfermedad de Lyme no aparece de golpe con todos sus síntomas: si no se detecta y trata a tiempo, suele avanzar en fases.

Fase localizada temprana (primeras semanas)

Ocurre entre 3 y 30 días después de la picadura. Alrededor del 70% de los afectados desarrolla el característico eritema migratorio, una mancha rojiza que se expande de forma progresiva, a veces con forma de "diana". No todo el mundo lo presenta, lo que dificulta el diagnóstico precoz en muchos casos.

Fase diseminada temprana (semanas después)

Si la infección no se trata, la bacteria puede diseminarse por el organismo entre 3 y 12 semanas después de la picadura, provocando múltiples lesiones cutáneas y, en una proporción menor de casos, afectación neurológica (como parálisis facial o meningitis) o cardíaca.

Fase tardía (meses o años después)

Sin tratamiento, la enfermedad puede evolucionar meses o incluso años después hacia manifestaciones como la artritis de Lyme —habitualmente en articulaciones grandes como la rodilla— o alteraciones neurológicas más persistentes.

Puedes profundizar en cuánto puede prolongarse cada fase en nuestro artículo sobre cuánto dura la enfermedad de Lyme.

Síntomas de la enfermedad de Lyme (resumen)

Los síntomas de la enfermedad de Lyme varían mucho según la fase y la persona, lo que la convierte en una infección difícil de reconocer solo por el cuadro clínico. Resumimos aquí los más frecuentes; hemos dedicado artículos específicos a los que generan más dudas.

Eritema migratorio (la erupción característica)

Es el signo más específico de la enfermedad de Lyme, aunque no aparece en todos los casos. Se trata de una mancha rojiza que crece con los días y que a veces se confunde con otras erupciones cutáneas o sarpullidos. Te contamos cómo reconocerlo con detalle en nuestro artículo sobre el eritema migratorio en la enfermedad de Lyme.

Síntomas generales

Fatiga, febícula, dolores musculares y articulares (mialgias y artralgias), dolor de cabeza y ganglios inflamados son habituales en las primeras semanas, y a menudo se confunden con un cuadro gripal.

Síntomas neurológicos

Cuando la bacteria afecta al sistema nervioso —lo que se conoce como neuroborreliosis— pueden aparecer parálisis facial, hormigueos, alteraciones cognitivas ("niebla mental") o dolor neuropático. Lo desarrollamos en profundidad en nuestro artículo sobre los síntomas neurológicos de la enfermedad de Lyme.

Artritis de Lyme

En fases más avanzadas, la inflamación articular —sobre todo de rodilla— puede volverse recurrente o persistente. Toda la información sobre este cuadro está en nuestro artículo sobre artritis de Lyme.

Esta es solo una visión general: en nuestra guía completa de síntomas de la enfermedad de Lyme profundizamos fase a fase en cada uno de ellos. Si sospechas que puedes tener enfermedad de Lyme, consulta también con un profesional sanitario que pueda valorar tu caso concreto.

Enfermedad de Lyme crónica y síndrome de Lyme: qué dice la ciencia

Pocos términos generan tanta confusión como "enfermedad de Lyme crónica" o "síndrome de Lyme". No existe un consenso único, y el propio significado del término cambia según a quién se pregunte.

PTLDS: el término médicamente reconocido

La medicina convencional reconoce el síndrome post-tratamiento de la enfermedad de Lyme (PTLDS, por sus siglas en inglés), que describe la fatiga, el dolor articular y muscular o las dificultades cognitivas que persisten en algunos pacientes semanas o meses después de haber completado correctamente el tratamiento antibiótico, sin que se detecte ya infección activa.

Organismos como el NIAID (Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de EE. UU.) consideran que el término "Lyme crónico" es impreciso, ya que en ocasiones se ha aplicado también a personas sin evidencia de haber tenido nunca la infección, y prefieren hablar de PTLDS cuando existe un diagnóstico previo confirmado.

La perspectiva de los pacientes y de la medicina integrativa

Para una parte importante de los afectados, y para médicos de orientación más integrativa (agrupados en sociedades como ILADS), el término "Lyme crónico" describe algo distinto: una infección persistente, no resuelta del todo por el tratamiento antibiótico estándar, que puede mantener síntomas activos —no solo secuelas— durante meses o años.

Esta diferencia de enfoque no es solo semántica: condiciona qué tratamientos se ofrecen, durante cuánto tiempo, y si la sanidad pública reconoce o no la situación del paciente. En nuestro artículo sobre la enfermedad de Lyme en España explicamos cómo afecta esta falta de consenso al día a día de quienes viven con Lyme en nuestro país.

Sea cual sea el término que se use, lo que sabemos con certeza es que hay pacientes que, meses después del tratamiento, siguen sintomáticos. Puedes leer más sobre qué secuelas puede dejar la enfermedad tras el tratamiento en nuestro artículo sobre las secuelas de la enfermedad de Lyme, y sobre su posible relación con procesos autoinmunes en ¿es la enfermedad de Lyme una enfermedad autoinmune?

Diagnóstico de la enfermedad de Lyme

El diagnóstico de la enfermedad de Lyme combina la valoración clínica (antecedente de picadura o exposición, presencia de eritema migratorio) con pruebas de laboratorio.

El protocolo estándar es el llamado test en dos fases: primero un análisis de anticuerpos por ELISA/EIA y, si resulta positivo o dudoso, se confirma mediante Western Blot (IgG e IgM frente a Borrelia burgdorferi). El problema es que estas pruebas pueden dar falsos negativos, sobre todo en las primeras semanas de infección, cuando el organismo todavía no ha generado suficientes anticuerpos.

Esta limitación diagnóstica es una de las razones por las que muchos pacientes tardan meses o años en recibir un diagnóstico certero, y por las que el diagnóstico se complica todavía más cuando hay coinfecciones asociadas, algo relativamente frecuente en las picaduras de garrapata.

Tratamiento y manejo de la enfermedad de Lyme

El tratamiento de primera línea de la enfermedad de Lyme en su fase temprana es la antibioterapia, habitualmente con doxiciclina, amoxicilina o cefuroxima durante varias semanas. Cuanto antes se inicia, mejor suele ser el pronóstico.

Cuando la infección se disemina —afectando al sistema nervioso, al corazón o a las articulaciones—, el tratamiento suele requerir antibióticos por vía intravenosa, como la ceftriaxona, durante periodos más largos. Y cuando los síntomas persisten después del tratamiento estándar, el manejo se vuelve mucho más complejo: entra en juego el debate entre los protocolos más conservadores (IDSA) y los enfoques más prolongados o combinados que defiende la ILADS, y muchos pacientes exploran también opciones como la fitoterapia con respaldo científico o, más recientemente, el disulfiram: un fármaco en investigación con resultados prometedores, pero también con riesgos reales que exigen supervisión médica.

Hemos reunido todas estas opciones —antibióticos, protocolos prolongados, fitoterapia y disulfiram, con su evidencia y sus riesgos— en nuestra guía completa sobre el tratamiento y la cura de la enfermedad de Lyme. Además, en RedLyme dedicamos una sección propia a cada uno de estos aspectos del tratamiento y del día a día con la enfermedad:

Tratamiento y Cura de la Enfermedad de Lyme
Antibióticos, protocolos prolongados, fitoterapia y disulfiram.
Cómo afrontar la Enfermedad de Lyme
Estrategias emocionales y prácticas para el día a día.
Cándida y Enfermedad de Lyme
Por qué suele aparecer sobrecrecimiento de cándida y cómo abordarlo.
Dieta y alimentación con Enfermedad de Lyme
Qué comer y qué evitar durante el tratamiento.
Hipertermia y Enfermedad de Lyme
En qué consiste esta terapia de calor y qué dice la evidencia.
Detox y reacción Herxheimer
Cómo reconocer y manejar la reacción de Jarisch-Herxheimer.
Parásitos y Enfermedad de Lyme
La relación entre coinfecciones parasitarias y el Lyme.
Lyme en España
Incidencia, acceso a diagnóstico y especialistas en nuestro país.
Lyme en el mundo
Cómo se aborda la enfermedad en otros países.

Coinfecciones de la enfermedad de Lyme

La misma garrapata que transmite la Borrelia puede transmitir, en la misma picadura, otros patógenos: Babesia, Bartonella, Anaplasma, Ehrlichia o Rickettsia, entre otros. Estas coinfecciones pueden agravar el cuadro clínico y complicar tanto el diagnóstico como el tratamiento.

Hemos dedicado una sección completa a explicar cada una de ellas: qué son, cómo se manifiestan y cómo se abordan, en nuestra guía sobre coinfecciones de la enfermedad de Lyme.

La enfermedad de Lyme en España y en el mundo

En España, la incidencia media se sitúa en torno a 15 casos por cada 100.000 habitantes al año, aunque con grandes diferencias regionales y con una probable infraestimación real, ya que no todas las comunidades autónomas registran la enfermedad del mismo modo. Asturias, Galicia, Cantabria, Madrid y la Comunidad Valenciana son algunas de las zonas con mayor incidencia registrada.

Un estudio sobre hospitalizaciones por enfermedad de Lyme en España entre 2005 y 2019 encontró un aumento del 191,8% en el número de ingresos relacionados con la enfermedad en ese periodo, con Asturias y Galicia a la cabeza. El cambio climático, que amplía el hábitat y la temporada de actividad de la garrapata Ixodes ricinus, es uno de los factores que se señalan detrás de este aumento.

Dedicamos una página completa a analizar la situación de la enfermedad de Lyme en España —incluida la dificultad de acceso a un diagnóstico y tratamiento adecuados por la vía pública— en Lyme en España, y a la situación en otros países en Lyme en el mundo.

Prevención de la enfermedad de Lyme

La mejor forma de evitar la enfermedad de Lyme es evitar la picadura de garrapata. Algunas medidas básicas:

  • Usa ropa que cubra piernas y brazos al caminar por zonas de hierba alta, bosque o matorral.
  • Aplica repelente específico para garrapatas en piel y ropa.
  • Revisa a fondo tu piel y la de tus mascotas al volver de zonas de riesgo, prestando atención a pliegues, cuero cabelludo e ingles.
  • Si encuentras una garrapata adherida, retírala cuanto antes con unas pinzas de punta fina, tirando hacia arriba con un movimiento firme y constante, sin girar ni aplastarla.

En nuestra guía sobre picadura de garrapata: cómo extraerla y prevenir la enfermedad de Lyme encontrarás el procedimiento completo paso a paso.

Preguntas frecuentes sobre la enfermedad de Lyme

¿Es lo mismo la enfermedad de Lyme que la borreliosis de Lyme?

Sí. "Enfermedad de Lyme" y "borreliosis de Lyme" son sinónimos; ambos términos describen la misma infección causada por bacterias del género Borrelia.

¿La enfermedad de Lyme tiene cura?

Diagnosticada y tratada en fase temprana, la mayoría de los casos se resuelve con un ciclo de antibióticos. El pronóstico se complica cuanto más tarde se detecta y cuando aparecen síntomas persistentes tras el tratamiento (PTLDS).

¿Es contagiosa la enfermedad de Lyme entre personas?

No hay evidencia científica sólida de que se transmita de persona a persona por contacto habitual. Puedes leer más en nuestro artículo sobre si la enfermedad de Lyme se transmite por vía sexual.

¿Existe una vacuna contra la enfermedad de Lyme?

Actualmente no hay ninguna vacuna comercializada para humanos en Europa, aunque hay investigación en marcha. Repasamos el estado de la cuestión en ¿existe una vacuna contra la enfermedad de Lyme?

¿Cuánto dura la enfermedad de Lyme?

Depende mucho de cada caso: desde unas semanas de tratamiento en fase temprana hasta síntomas que se prolongan meses o años en los cuadros más complejos. Lo analizamos con detalle en cuánto dura la enfermedad de Lyme.

¿Es lo mismo el síndrome de Lyme y la enfermedad de Lyme crónica?

En la práctica, mucha gente usa ambos términos indistintamente para referirse a los síntomas que persisten más allá del tratamiento estándar, aunque, como hemos explicado más arriba, la comunidad médica prefiere el término más preciso PTLDS.

Referencias bibliográficas

  1. Bhatt K et al. Lyme Disease. StatPearls, NCBI Bookshelf.
  2. NIAID. Chronic Lyme Disease.
  3. Steere AC. Lyme Disease. N Engl J Med. 2001;345(2):115-25.
  4. Stanek G, Wormser GP, Gray J, Strle F. Lyme borreliosis. Lancet. 2012;379(9814):461-73.
  5. Wormser GP et al. The clinical assessment, treatment, and prevention of Lyme disease. Clin Infect Dis. 2006;43(9):1089-134.
  6. SOSLYME. Incidencia y evolución de casos de Lyme en España.
  7. Higiene Ambiental. Enfermedad de Lyme en España, un problema de salud pública.
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Este contenido tiene fines exclusivamente informativos y no sustituye una valoración médica individualizada. Ningún tratamiento —incluidos los antibióticos convencionales y las terapias alternativas que se puedan mencionar— debería iniciarse, suspenderse o modificarse sin la supervisión de un profesional sanitario cualificado.